• Sr. Scott

Mudanza, "Street View"

Actualizado: mar 4

Primero fueron las viviendas de protección oficial,

las hipotecas basura, los alquiles en pisos compartidos.

Fueron los coches de segunda mano,

el deseo y las ciudades,

las puertas que se cerraban por falta de experiencia.


Después fue la vida en pareja,

y casi al mismo tiempo el final de la juventud.

Diez años en los que el vigor y el sexo

continuamente fueron reprimidos

por la escasez y el dinero,

por la sucesión continua de trabajos

que no daban ni para pagar el alquiler.


Diez años o quizá algo más,

aunque antes sobrevino la expansión del cuerpo

y el esplendor del lujo.

Sucedieron los viajes y el derroche,

y durante un tiempo las visitas a los restaurantes

a lo largo de los fines de semana.


Después vinieron los unifamiliares,

los niños y los monovolúmenes.

Un espacio más grande porque tras la ostentación

que produce la ausencia de compromiso

de pronto todo empezó a quedarse pequeño.